Todavía estoy afónico...
En el Monumental River tenía que demostrar que se podía reponer de la derrota del partido pasado, que no había pasado nada, y ante sí tenía a un San Martín de Tucumán que salía con todo para zafar de la promoción, y que gracias a eso se hacía un difícil rival. Pero River tiene que ganar, sea quien sea el que se para del otro lado de la cancha, sea el Milan o sea Gimnasia de la Plata (no tengo nada contra ellos, solo quería dar un ejemplo). Pero nuevamente arrancamos mal, al minuto de juego ya estábamos perdiendo, y encima jugando mal, muy mal.
Un primer tiempo de sufrimiento, sin encontrar rumbo, unas pocas situaciones de gol, y San Martín aprovechaba los errores de nuestra defensa para transformarlas en situaciones de grave peligro. Con una defensa que tuvo un primer tiempo desastrozo, sobre todo Quiroga, que somó su segundo gol con la camiseta de River (con la colaboración del arquero Barbosa), lástima que los dos fueron en contra, y participó en la mayoría de los errores de nuestra defensa.
Nos íbamos al entretiempo perdiendo uno a cero, y jugando mal.
Pero cuando empezó el segundo tiempo todo cambió, primero disimuladamente, aunque los errores defensivos no cesaron en todo el partido, y después se hizo mas notorio el cambio de actitud. Aunque seguía sin jugar bien, River generaba mas y mejores situaciones que las del primer tiempo. Pero la inyección anímica estaba en el banco, si, nuevamente Gallardo iba a ser clave en el triunfo de River.
Y encima Pezotta cobraba muy mal, pero a favor del equipo visitante, la verdad es que nos "bombeó" terriblemente, como nos lo vienen haciendo hace muchos partidos, pero River le ganó a la terna arbitral, con garra, y sobre todo huevos. Porque si algo le ví a River hoy es huevos.
Falcao que hacía una jugada fenomenal y lo derriban claramente con falta en el área. Pero el referí todavía tenia los ojos vendados, y encima amonestó al colombiano.
Dije que Gallardo iba a ser clave en la victoria del millo, y lo fué. Luego de un rebote, Gallardo le tira un centro totalmente perfecto a Cabral, y gritábamos el empate.
Allí se hizo mas notorio el cambio de actitud, porque aunque los errores defensivos perduraban, River se decidió a ganar el partido, comenzó a generar mas y mas situaciones, pero el gol no llegaba y nos empezábamos a poner nerviosos. Porque cada error de la defensa era un mano a mano con Barbosa, porque Pezotta seguía dirigiendo a favor de los visitantes, porque aunque River llegaba netamente y se merecía el gol la pelota no quería entrar, porque a los 93 minutos, de 94 adicionados, el partido seguía 1 a 1, por eso nos poníamos nerviosos. Pero en el momento justo Pezotta se sacaba la venda y veía un claro penal a Buonanotte. Y esta vez lo cobró. Y Gorosito decidió que Falcao se merecía patear el penal. El colombiano lo cambió por un festejo y River se hizo fuerte después de perder por la copa, y se hizo fuerte sin el Ogro.
Ahora estamos segundos, los bosteros empataron y Lanús perdió. No falta nada mas.
Y la fecha que viene se viene un reto duro contra Racing, que lucha por salir de la promoción, y en Avellaneda nos tenemos que hacer fuertes, porque si queremos dar la vuelta nos tenemos que hacer fuertes en cualquier cancha.
domingo, 22 de marzo de 2009
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